La revolución verde

by | Abr 19, 2016 | Eva Ballarín, Home, Lo que se cuece

Después de décadas esferificando el mundo gastronómico, inventando espumas de colores y sabores y texturizando ingredientes, una de las tendencias más notables en el sector es la vuelta a un concepto más verde en el plato, una mentalidad más acorde con la proximidad del producto y una coherencia más acertada con el estómago.

Y por supuesto, una conciencia más amable con la industria cárnica, víctima (¿?) de una excesiva demanda que ha llevado a implementar procesos de producción considerados, en muchos casos, de una crueldad innecesaria.

Desde hace unos años, observamos un regreso a los ingredientes de cercanía, los procesos de cocción tradicionales y menos uso de químicos. La gran influencia y éxito de la cocina de sudeste asiático (Vietnam, Thailand, Indonesia o Filipinas) con su empleo de verduras y hierbas ha sido decisiva.

El «activismo raw» (o crudismo, es decir, alimentos crudos), la nueva propuesta flexivegetariana (donde el elemento principal del plato es vegetal y la proteína animal pasa al papel de guarnición), la dieta paleo (compuesta principalmente de carne, pescado, frutas, verduras, frutos secos y raíces, excluyendo granos, legumbres, productos lácteos, sal, azúcares refinados y aceites procesados) o el veganismo (cero consumo de productos y servicios de origen animal) han desembarcado en el sector con conceptos monotemáticos o mixtos, con la apertura de nuevos espacios, generalmente en un estilo muy casual, que atraen a un público cada vez más amplio.

Comer de forma más saludable es uno de los mejores argumentos de esta dieta basada en verduras y hortalizas -con un aprovechamiento total de la raíz a la flor- o legumbres y cereales, y en muchas de las cocinas de estas casas la creatividad es un arma fundamental para presentar una carta atractiva y de sensacionales sabores, muy alejados del prejuicio de que comer verde y sano es aburrido.

Conjuntamente con una buena utilización de ingredientes de la despensa global que los cocineros tenéis a vuestra disposición, la huerta local es un fabuloso elemento para poner en valor una nueva gastronomía y demuestra que no es necesaria la proteína animal para conseguir grandes platos.

Los «zoodles» (noodles o espirales vegetales utilizados a modo de pasta), el veggie-bacon (tiras de hortalizas crujientes) o los marinados y fermentados (como el kimichi) son claros ejemplos de hacía donde va esta tendencia.

En esta línea, cada vez veremos más restaurantes como propietarios de huertas o granjas, en las que poder controlar su producción al 100%, cerrando el círculo del concepto «farm-to-table», lo que va a llevar a una oferta basada en el producto de temporada, con la prioridad de la sostenibilidad productiva y el máximo aprovechamiento.

Un gran momentum para incorporar a tu carta platos más verdes, llenar tus cámaras de producto local (o super-local si es posible) y llevar tu oferta al siguiente nivel, el de la cocina más saludable, sorprendentemente apetitosa para la mayoría de omnívoros.

Eva Ballarín.

Caza-tendencias.

evaballarin.com

admin

admin

Your content goes here. Edit or remove this text inline or in the module Content settings. You can also style every aspect of this content in the module Design settings and even apply custom CSS to this text in the module Advanced settings.

Te puede interesar

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.